Inconciente Colectivo
domingo, 19 de diciembre de 2010
lunes, 29 de noviembre de 2010
Crear Paz
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1328780
5 minutos de meditación por día, para ayudar a la paz mundial y disminuir la violencia.
(muy interesante)
5 minutos de meditación por día, para ayudar a la paz mundial y disminuir la violencia.
(muy interesante)
domingo, 28 de noviembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
Facilidad para el dolor
Qué fácil es lastimar
Hay cosas que no entiendo de la gente. Uno comete errores, tiene defectos, se manda cagadas, y en vez de aprender de ellos, de tratar de no repetirlos... cada vez que los repite, se excusa diciendo “ah, pero vos ya me conocés, ya sabés como soy yo”. ¿Hasta qué punto podemos quedar inmunes argumentándonos con que así es nuestra personalidad? ¿Es que uno puede lastimar al otro sin problema porque total el otro ya sabe como somos? ¿Eso realmente nos justifica frente al error? ¿Eso hace menor la gravedad del problema?
Que yo sepa, los defectos los tenemos todos y los errores los producimos sin excepción de nadie. Y justamente, lo que hay que lograr en la vida, es superarnos, ser mejores personas. Pero creo que repitiendo los mismos errores una y otra vez, terminando con una vulgar y sencilla justificación sin valor… solo nos lleva por un camino recto hacia la mediocridad.
¿Y qué hay del dolor que siente la otra persona? ¿Quién cura lo que lastimamos en los demás? Eso, no locura una ilógica justificación. Uno puede ser como es, nadie dice que no. Podemos entender que el otro sea de tal o cual forma. Pero los errores están, y luego de cada error, tendría que venir una disculpa, una reflexión.
Lastimar es fácil, es gratis. Pero conseguir el perdón, el real, el sincero, el que viene de las profundidades del corazón del otro, no lo es.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Así nacen los blogs
“El papel es mucho más paciente que los hombres” escuché decir una vez. Y lo creo, y lo comparto, y lo defiendo con uñas, dientes, capas, espadas y todas las cosas que se puedan usar, tengan sonidos tan bonitos poéticamente como no.
El papel no nos espera impaciente, no nos apura, no nos juzga, no nos reprocha absolutamente nada. Ni siquiera nos mira. Ni bien ni mal, simplemente, no lo hace.
Hay veces en las que no puedo articular sonido alguno de mi boca. Veces en la que ésta se seca y las ilaciones de las ideas se rompen como uniones de átomos de carbono. Veces en las que una sola mirada inhibe mis pensamientos, y guardo todo sentimiento en un lugar oscuro, para no denotar la mentira en mis facciones. Luego consigo un cuaderno empezado y una lapicera que funcione, y despliego mi alma cual si fuera un crupier, con sus cartas, en un casino.
Algunas personas hablan mucho, otras hablan poco. Unas eligen hablar sólo cuando las llaman, otras sólo de temas que le interesan, otras de todo. Y una parte de la gente, habla de todo… lo que puede.
Yo formo parte de ese grupo.
Pero los problemas de comunicación se pueden suplir. Y entonces nacen las cartas, los e-mails, y los diarios…
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