jueves, 25 de noviembre de 2010

Facilidad para el dolor


Qué fácil es lastimar
Hay cosas que no entiendo de la gente. Uno comete errores, tiene defectos, se manda cagadas, y en vez de aprender de ellos, de tratar de no repetirlos... cada vez que los repite, se excusa diciendo  “ah, pero vos ya me conocés, ya sabés como soy yo”. ¿Hasta qué punto podemos quedar inmunes argumentándonos con que así es nuestra personalidad? ¿Es que uno puede lastimar al otro sin problema porque total el otro ya sabe como somos? ¿Eso realmente nos justifica frente al error? ¿Eso hace menor la gravedad del problema?
Que yo sepa, los defectos los tenemos todos y los errores los producimos sin excepción de nadie. Y justamente, lo que hay que lograr en la vida, es superarnos, ser mejores personas. Pero creo que repitiendo los mismos errores una y otra vez, terminando con una vulgar y sencilla justificación sin valor… solo nos lleva por un camino recto hacia la mediocridad.
¿Y qué hay del dolor que siente la otra persona? ¿Quién cura lo que lastimamos en los demás? Eso, no locura una ilógica justificación. Uno puede ser como es, nadie dice que no. Podemos entender que el otro sea de tal o cual forma. Pero los errores están, y luego de cada error, tendría que venir una disculpa, una reflexión.
Lastimar es fácil, es gratis. Pero conseguir el perdón, el real, el sincero, el que viene de las profundidades del corazón del otro, no lo es.

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